"Este incremento se relaciona tanto con factores tradicionales, como la hipertensión arterial o el colesterol elevado, como con otros propios de la enfermedad, entre ellos la inflamación crónica y la exposición prolongada a corticoides", ha indicado durante la celebración del 'XVIII Curso de Lupus Eritematoso Sistémico y Síndrome Antifosfolipídico', que ha coordinado recientemente.