La Dirección de Presupuestos señaló que se proyecta un déficit estructural en 2,6% del PIB y un crecimiento a la baja de 1,8% como resultado de una menor actividad en los sectores de recursos naturales (minería y pesca).
El cierre fiscal preliminar de 2025 ratifica que el crecimiento de la deuda bruta del Gobierno Central Total se frenó por primera vez en casi dos décadas: el indicador se mantuvo en 41,7% del PIB estimado para el año, cifra equivalente a la de 2024 e inferior a la proyección del IFP anterior.
El economista y académico de la Universidad de Santiago de Chile, Víctor Salas, estima que el mayor déficit estructural dado a conocer un día antes que terminara el Gobierno anterior, no será tan relevante para las finanzas públicas ya que seríacompensado por mayor crecimiento y precio del cobre favorable.