En los últimos años, las Fiestas de la Vendimia se han consolidado como experiencias turísticas únicas, donde el vino es el punto de partida para vivir el territorio, su cultura y su identidad.
El carácter de “derecho adquirido” del aguinaldo y la obligatoriedad de descansar en feriados irrenunciables, salvo excepciones, forman parte de ellos.