"El presidente Trump ha dejado claro que los pacientes estadounidenses no deberían asumir una carga desproporcionada en la investigación y el desarrollo farmacéutico a nivel mundial", ha señalado el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer.
A la fecha, sigue siendo un misterio el verdadero alcance de la filtración de información, así como si se han perdido datos críticos de forma irreversible, lo que retrasaría aún más la disponibilidad de medicamentos y otros insumos sanitarios cuyos trámites se encontraban en evaluación al momento del hackeo.
La reorganización es la decisión más audaz que ha tomado hasta la fecha la consejera delegada Emma Walmsley, que asumió el cargo el año pasado.