Chile cuenta con una base especialmente sólida. En 2025 produjo más de 5,4 millones de toneladas de cobre, cerca del 23% de la producción mundial.
El consumidor el próximo año será más selectivo, más emocional y más difícil de fidelizar. En un mercado donde la experiencia pesa más que el producto, las marcas deberán leer mejor a las personas para seguir siendo relevantes.