"La carencia de esta enzima CYP7B1 altera el metabolismo hepático del sistema que exporta los lípidos, así como los niveles de la proteína de unión al factor de crecimiento similar a la insulina 2 (IGFBP2)", explica Jesús de la Osada, jefe de grupo del CIBEROBN y uno de los investigadores que lideran el estudio junto con Cristina Nerín, Martín Laclaustra y Aron M. Geurts.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, solo en 2019 murieron 17,9 millones de personas en todo el planeta por una patología cardiovascular.