Vivimos una era marcada por avances tecnológicos vertiginosos y profundos cambios sociales. Estamos más conectados que nunca, pero también más fragmentados; rodeados de información, aunque no siempre de certezas; empoderados por la tecnología y, al mismo tiempo, desafiados por ella.
Mientras que la tecnología de IA está haciendo avances rápidos, las tensiones y la fragmentación continúan caracterizando el
entorno global.