El pasado jueves, la Fiscalía General de Brasil consideró que el expresidente debería seguir bajo arresto domiciliario y que la pistola hallada a un miembro de su equipo de seguridad no era motivo suficiente para retirarle este beneficio penitenciario.
"El resto de mis relaciones con el mundo exterior --amigos, amigas, compañeros, compañeras y otras personas que conozco y me vinculo por el sólo hecho de ser una persona que tiene vida-- cada vez que quieran visitarme deberán presentar una solicitud al tribunal y luego esperar su autorización", ha denunciado en la red social X.