El mandatario ha comunicado la adopción de varias resoluciones mediante las que su Gobierno pondrá término a estos procesos, sustituyendo la estrategia de negociación por una política centrada en el sometimiento de las organizaciones armadas y criminales a la Justicia.
El decreto presidencial, recogido por el diario 'El Tiempo', detalla que esto "no implica la reanudación automática" de este método ni da el visto bueno a su lanzamiento desde aviones tripulados, ya que la Corte Constitucional puso una serie de condicionantes para su uso en los narcocultivos.
El mandatario ha presentado su llegada al poder como el cierre de un período de "resignación nacional" y el inicio de un proyecto destinado a transformar las instituciones, reforzar la seguridad y recuperar la confianza en la economía y en el Estado colombianos.
El dirigente ultraderechista ha prestado así juramento "al pueblo colombiano" para encabezar la Jefatura del Estado durante los próximos cuatro años, hasta 2030.
De la Espriella, que gobernará hasta 2030, sucedió en el cargo a Gustavo Petro.
Todas las encuestas dan como ganador a la fórmula presidencial del movimiento Defensores de la Patria que encabeza De la Espriella, el autoproclamado 'outsider' de la política colombiana, a quien durante la campaña le han vuelto a recordar sus supuestos vínculos con los grupos paramilitares.