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Rafael Rosell |
Al avanzar en la gratuidad en la educación superior, queremos construir un país más equitativo con igualdad de oportunidades”, decía la expresidenta Michelle Bachelet a inicios de 2018, cuando el Congreso aprobó y despachó en forma definitiva esta reforma sectorial, que había sido impulsada previamente –y a toda costa– dos años antes mediante la Ley de Presupuestos de 2016.