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Pía Bartolomé |
Resulta cada vez más evidente el valor de la diversidad en las empresas familiares. Uno de los aspectos relevantes de esa trama y una fórmula muy poderosa, son las relaciones intergeneracionales. El diálogo convergente y complementario entre los jóvenes y los con experiencia acumulada no es solo necesario, sino imprescindible.
La continuidad del liderazgo del CEO es uno de los temas que, probablemente, más preocupan a muchas familias empresarias, pese a que demasiadas veces se queda en la trastienda. Dado que estamos hablando de un tema de poder e identidad, no es un asunto fácil de tratar. No obstante, con el escenario actual, ya no puede relegarse a un segundo plano, ya que está en juego la sostenibilidad de la compañía.
Todas las empresas, organizaciones y familias tenemos conflictos. La gran diferencia está en cómo los enfrentamos. Hacernos esta pregunta es clave especialmente en el contexto de crisis que vivimos, porque en situaciones de stress se forja nuestro carácter, se demuestran nuestros valores y sale a la luz lo humano que somos. Paradojalmente, pasaremos con éxito este verdadero test a nuestra alma o ethos, cuando seamos capaces de ir más allá de nuestro irrefrenable instinto de conservación.