Pedro Pizarro



Pedro Pizarro

Las cifras nos ponen en alerta y, más que hacer un diagnóstico de este escenario, conviene emprender acciones concretas para que miles de personas accedan al mercado laboral

En el debate económico actual, existe un consenso indiscutible sobre la relación directa entre la estabilidad institucional y el crecimiento a largo plazo. Chile -que durante décadas lideró las inversiones en la región-, se encuentra hoy en la necesidad de volver a crecer con urgencia. 

El inicio de 2026 trae consigo una paradoja económica en Chile. Mientras los indicadores financieros y la bolsa de valores muestran señales de optimismo tras el giro político reciente -con un aumento en las expectativas de inversión en sectores estratégicos como la construcción-, el mercado laboral exhibe una falta de dinamismo persistente.

La implementación de la reforma previsional sigue adelante: a partir de enero de 2026, el sistema incorporará los nuevos y potentes beneficios que contempla la ley. Estos elementos no son sólo ajustes técnicos; introducen solidaridad, una compensación para las mujeres y reconocimiento al esfuerzo de los pensionados. Aquí cabe también señalar que esta norma fue fruto de un acuerdo amplio de diversos partidos en el Congreso; consensos clave a los que debimos llegar por el bien del país y que no son un botín de ningún sector. Más de dos millones de personas por estos dos conceptos son prueba palmaria de lo acertado de buscar acuerdos.