Marta González Cruz



Marta González Cruz

Este 10 de abril conmemoramos el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el rol transformador de estas disciplinas en la educación y en el desarrollo de una sociedad más justa, sostenible e inclusiva. Pero más allá de la conmemoración, lo importante es preguntarnos: ¿qué espíritu necesitamos hoy para que la ciencia florezca en nuestras salas de clases?

La brecha en el interés por las áreas STEM y el desarrollo del liderazgo femenino se debe, en gran medida, a construcciones culturales y sociales que limitan las oportunidades de las niñas desde la infancia. Desde pequeños se refuerzan estereotipos a través de juguetes, medios de comunicación y prácticas pedagógicas, enviando el mensaje de que la ciencia, las matemáticas y la ingeniería son campos para varones. Un estudio de la American Association of University Women concluye que la falta de modelos femeninos y la persistencia de estos estereotipos reducen significativamente la participación de las niñas en las disciplinas STEM .