María José Piñeiro



María José Piñeiro

Manuel Rodríguez en 1818, ante la gran consternación y miedo en los habitantes de Santiago, luego del desastre de Cancha Rayada, volvió el ánimo y la esperanza a los que creían que todo estaba perdido con el grito ¡Aún tenemos patria, ciudadanos!

El 18 de noviembre Karin Ebensperger publicaba en su twitter “Chile: mientras los chilenos nos polarizamos, “empresas” chinas (o sea China) podrían quedarse con nuestra estratégica distribución eléctrica. Atención autoridades; ¡atención opinión pública! Se requiere análisis exhaustivo sobre las implicancias”. 

En el último año una gran mayoría de chilenos han salido a las calles con consignas y carteles, cantan alegres e inclusivas canciones en pro de mejoras sociales, personalidades de diferentes comunas del país enarbolan sus varas atribuyéndose ser fieles conocedores de la realidad de los chilenos; la televisión y la prensa informa de lo que sucede cada vez más alejada de su código deontológico, diferentes grupos organizados tras cuentas de redes sociales invitan a miles de jóvenes a participar de la causa, a hacerse selfies históricas, a lo que se suman escenas de violencia y descontento, de la mañana a la noche todo es diferente, todo cambió, y al menos en nuestro país no fue a raíz de la pandemia, que es sólo un aditivo a lo que ya había comenzado.