|
Julián Blas |
En estos días, parece que todo el mundo está hablando de la recuperación de Santiago Centro. No es para menos: entre nuevos proyectos, edificios patrimoniales rescatados y anuncios de revitalización urbana, hay muchas razones para mirar con optimismo. Pero, ¿de verdad estamos avanzando o seguimos atrapados en una conversación que suena bien, pero carece de acción?