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Gustavo Díaz |
Van cuatro trimestres seguidos en que el desempleo femenino no baja de los dos dígitos, algo que no se veía desde hace más de una década. La tasa de desocupación de ese segmento alcanzó 10,4% en el trimestre móvil abril-junio de 2026, un nivel que no se observaba desde 2010, excluyendo la distorsión provocada por la pandemia. Más allá de la cifra, este indicador refleja una realidad persistente: cientos de miles de mujeres enfrentan mayores dificultades que los hombres para acceder y mantenerse en un empleo.
La evolución reciente de la informalidad laboral constituye uno de los fenómenos más relevantes y preocupantes del mercado laboral. Si bien la atención suele concentrarse en la tasa de desocupación -que alcanzó 9,1% en el trimestre febrero-abril-, el aumento sostenido de la informalidad revela una dimensión distinta y más estructural de las dificultades que enfrenta la economía. La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,8%, equivalente a 2,5 millones de personas, registrando un aumento de un punto porcentual respecto de igual período del año anterior. Paralelamente, el empleo informal creció 4,5% anual, una cifra muy superior al aumento de 0,7% observado en la ocupación total.
La discusión en torno al reajuste del salario mínimo se ha instalado en el Congreso. Mientras las posturas fluctúan entre los porcentajes de reajuste que propone el Gobierno por un lado, y demanda la CUT por el otro, vemos ciertas confusiones respecto a esta materia que se refuerzan sin que nadie las despeje.
El proyecto de “Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social“ anunciado por el Gobierno parte de un diagnóstico acertado: Chile lleva más de una década atrapado en un ciclo de bajo crecimiento, con deterioro en la creación de empleo formal y un progresivo aumento de la deuda pública. En ese contexto, la iniciativa busca reactivar la inversión como motor principal para recuperar la senda perdida.
Se estima que entre un tercio y casi la mitad de la carga efectiva del impuesto puede recaer sobre los trabajadores. Desde esta perspectiva, la idea de que el impuesto corporativo es inherentemente progresivo pierde parte de su sustento empírico.
El mercado laboral está en una crisis silenciosa, caracterizada por un crecimiento débil del empleo formal, aumento de la informalidad y persistencia de brechas estructurales en la participación laboral. Los datos muestran un deterioro paulatino en varios indicadores clave que, observados en conjunto, revelan un escenario de creciente fragilidad. En el trimestre móvil terminado en enero 2026, la tasa de desocupación alcanzó 8,3%, aumentando 0,3 puntos porcentuales en doce meses y consolidándose nuevamente por sobre el umbral del 8%.