|
Felipe Miranda |
Cerramos un 2025 marcado por la alerta permanente. No fue el año que proyectamos, sino el que nos tocó administrar. En logística, la “alerta máxima” dejó de ser un protocolo excepcional para transformarse en una condición estructural. Los dashboards de ventas convivieron con reportes de seguridad; los buenos resultados, con decisiones operativas tomadas bajo presión. El éxito y la supervivencia comenzaron a confundirse peligrosamente.
Este lunes comienza el Cyber Monday 2025 y, como cada año, millones de chilenos (as) se conectarán con una mezcla de emoción y escepticismo. Emoción por las ofertas; escepticismo porque todos recordamos esa compra que llegó tarde, mal embalada o nunca llegó. El problema es que hemos normalizado una cuota de incertidumbre en el comercio electrónico, como si fuera un precio inevitable. No debería ser así.