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Felipe Felipe Mancini |
La inteligencia artificial está redefiniendo la forma en que trabajamos, investigamos y creamos valor. Su potencial para aumentar la productividad, acelerar el desarrollo científico y fortalecer la competitividad de los países es indiscutible. Precisamente por eso, el desafío es establecer las condiciones para que su imparable avance sea sostenible, confiable y beneficie a toda la sociedad.