Antonia Bordas



Antonia Bordas

Existe la creencia de que el diálogo debe conducir a un acuerdo unánime en la primera mesa de trabajo. Esta expectativa es, a menudo, el mayor obstáculo para la participación. El valor real de estas instancias no radica en la ausencia de conflicto, sino en la capacidad de visibilizar factores territoriales y humanos que, de otro modo, permanecerían ocultos.

La gestión de residuos domiciliarios en Chile enfrenta desafíos urgentes relacionados con la falta de infraestructura adecuada, gobernanza ineficiente y escasos incentivos económicos para promover el reciclaje y la economía circular. La solución requiere una política pública sólida que integre esfuerzos multisectoriales, fomente la participación ciudadana y garantice condiciones laborales dignas para los recolectores.

Hace algunos días, la Comisión Interministerial de Ciudad, Vivienda y Territorio (Comicivyt) finalizó el proceso de diálogo nacional para el desarrollo de la política pública "Habitar de forma sostenible el territorio rural", donde participaron la sociedad civil, el sector público y privado, con el objetivo de hacer diagnósticos y promover cursos de acción ante la creciente proliferación de parcelaciones en terrenos rurales.