Alejandro Goldstein

Estamos obligados a nadar en lo profundo

Gestionar las emociones es uno de los mayores retos para cualquier líder. Y, aquí, como lo recomienda la regla, primero hay que saber gestionarse a sí mismo para, luego, poder liderar a otros. El reto se hace aún mayor en momentos de gran estrés emocional, como los que generan una crisis.

​Se puede tomar decisiones con información incompleta

Si algo hemos aprendido las organizaciones en esta la pandemia es que hay que adaptar los planes sobre la marcha, destacando una cualidad por sobre todo: la agilidad. Y no confundir agilidad con rapidez, que no son lo mismo. Ágil es tener la capacidad de moverse con rapidez, pero también con destreza, precisión, conocimiento.