Soluciones digitales: El alcance de la modernización del Estado

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Rodrigo Espinosa

Por Rodrigo Espinosa, Gerente de Mercado Público y Nuevos Negocios de Sodexo Beneficios e Incentivos


La llegada de la tecnología a nuestra vida es un hecho, lo vemos en el sector financiero con las Fintech, en las Pymes y muchas otras empresas que están modificando sus sistemas para adecuarse a esta nueva era. Sin embargo, si nos fijamos, casi siempre es el mundo privado el que hace noticia respecto a evolución digital, dejando al sector público atrás, hasta ahora. “Queremos un Estado inteligente y digital al servicio de la gente y el plan es que de acá al 2022, el 80% de los trámites se puedan hacer de forma digital y tener un Estado ‘Cero fila’ y ‘Cero papel’”, dijo el ministro secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, el pasado 25 de abril en la presentación de la Estrategia de Transformación Digital.


En ese sentido, pese a que el 87% de los hogares en Chile tiene internet, sólo el 30% de las personas hace trámites digitales con el Estado. El año pasado se realizaron 32 millones de trámites en forma presencial, en un tiempo promedio de 2,2 horas cada trámite. Ante esta preocupación, las palabras del ministro Blumel nos demuestran que la necesidad de la digitalización de los servicios ya está en la lista de prioridades, avanzando cada vez más hacia la transformación digital que demanda la sociedad actual.


De esta forma, vemos cómo este nuevo escenario supone un gran cambio, tanto para el Estado, como para las organizaciones, ya que la estrategia no será 100% exitosa hasta que todos se unan a la causa. Por esta razón, muchas empresas se están poniendo la camiseta por la modernización de los servicios. Una de ellas es Sodexo Beneficios e Incentivos, que de la mano de los cambios de ChileCompra y el nuevo Convenio Marco, ya está implementando la política de Cero Papel con e-vouchers y una plataforma 100% digital a disposición de los trabajadores y sus empleadores.


Con esto, se pretende construir un plan de soluciones digitales que permitan hacer procesos más simples y completamente digitales, lo que se traduce en un ahorro del 92% del costo operativo actual al hacer una compra menor gracias a la simplificación de los flujos, obteniendo grandes beneficios para las empresas. Y no sólo eso, avanzar en el desarrollo económico del país y darle más calidad de vida a la ciudadanía, son parte fundamental del propósito.


El cambio a lo digital no es un objetivo en sí mismo, sino el camino para apalancar la productividad y la gestión de las instituciones y las empresas. Sin duda, esta transición será posible de aquí al año 2022, sólo si se cuenta con el compromiso de todos los actores. Por eso, debemos seguir trabajando por transformar la entrega de servicios en sistemas más modernos, cercanos, eficientes y transparentes, en pos de la satisfacción de los ciudadanos.