Alejandra Fuenzalida



Alejandra Fuenzalida

Más que actos políticos con flores en una u otra escultura, o celebraciones separadas, lo que se requiere es un gesto de unión sin precedentes en estos 29 años que llevamos de democracia.

La desconfianza del mercado internacional es superior a la buenas intenciones del gobierno de Macri.

La derecha debe tomar en serio las últimas apariciones de la ex presidenta, ya que tanto en la Nueva Mayoría como en el sector que apoya al presidente Piñera, no existen potenciales candidatos a la presidencia.

Resulta del todo curioso que la actual Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU Sra. Michelle Bachelet califique de mala manera nuestra economía, más aún en instancias internacionales cuando el deterioro de la misma, en un alto porcentaje se debe a las medidas incorrectas que aplicó su gobierno.

Muchos temas de la agenda nacional y del Congreso han sido tomados por lo que denomino el “gobernar para la satisfacción de nichos”(eutanasia, aborto libre, etc), pero se pierde de vista lo prioritario y lo que genera un efecto poco mediático, pero más expansivo en beneficios, se posterga.

Dado las próximas alzas de tasas prometidas por la Fed en este año, eso llevará a que el peso chileno siga con presión para depreciarse. Por otro lado, lo positivo ha sido el incremento en la importación de bienes de capital, lo cual implica que se está invirtiendo más.

El cambio de tendencia en la inversión y las mejoras de proyecciones del PIB nacional pueden aminorar los efectos de las nuevas alzas de la FED, pero todo dependerá de lo bien y rápido que se manifiesten localmente estas proyecciones, en lo que va del año, puesto que aunque no lo creamos, ya vamos en el sexto mes del año 

El que se concreten las medidas pro inversión y haya mayor confianza de inversionistas locales y extranjeros permitirá acelerar el ritmo de inversión y una creciente productividad, más aún si se mantiene una actividad legislativa que no se entrampe producto de torpezas.

Este año es de generar confianzas y de dar pasos quizás no tan grandes, sino de generar disciplina y orden en materia fiscal, política y de gobernabilidad.

El ciudadano común y mayormente la clase media, que es la que, por estar en aguas intermedias de desarrollo, se llevan el peso de todos los malos gobiernos sobre sus hombros.